Me gustaría decir lo contrario, pero llevo mucho tiempo con esta sensación acechandome. ¿En qué momento dejaste de ser la persona maravillosa que conocí para ser el monstruo en que te convertiste?
Me gustaría preguntartelo y que me dieras una contestación sincera, pero eso es algo con lo que ya no cuento, ya que también es uno de los valores que has dejado por el camino... Tengo tantos reproches por hacer, tantas verdades a medias contadas, tantas promesas incumplidas que no sé ni por donde empezar.
Eras la bondad personificada, alguien que vivía por hacerme feliz, no importa que plan tuviera, no importa el coste de realizarlo para mi, todo era posible. Había cosas que no hacía falta hablar, sabia que contaba contigo. Sentía que era la única persona en el mundo que podía hacerte feliz y así era. Nos divertiamos de cualquier modo, planeábamos grandes cenas porque a los dos nos encantaba cocinar. Yo recuerdo que te hacía tartas y nos pasábamos el día sonriendo. No había ningún tema que no se pudiera tratar y nunca podíamos terminar de ver una película por que teníamos que querernos.
El primer fallo fue mío y entono el mea culpa. Y sé que aun que nunca me lo hayas reconocido abiertamente, nunca me pudiste perdonar eso. Jamás lo has hecho y jamás lo harás.
Lo reconocí casi 4 meses después y eso lo cambio todo. No estoy diciendo que hiciera lo incorrecto al reconocerlo, para mi fue un gran peso de encima quitado, pero algo dentro de ti empezó a hacer que todo cambiara...¿Y que vino después?
Pues perdonar. Durante varios meses, casi seis, me he dedicado a perdonar casi cualquier cosa. Sentía que del alguna forma debía compensar, esa desafección, esa falta de interés por mi parte los primeros meses. Así que mientras tu tratabas la vida como cuestión de prioridades, mientras yo pasabas a un tercer o cuarto plano, yo intentaba cambiar todas aquellas cosas que algún dia te pudieron molestar. Deje de tener relación con ciertas personas, deje de lado tantas cosas... Pero no me importaba, por que tenía lo más grande conmigo.
Durante estos últimos meses, te sacaba a cenar, te llevaba al cine, te pagué viajes, ropa, todo lo que una persona necesita. Incluso durante el aniversario me pasé una semana planeando todo lo que iba a hacer, te llene una caja de cartas preciosas a las que recurrieras en cualquier momento, te hice siete regalos. Pero sería demasiado superficial quedarme en todo lo material.
Mientras que yo me dedicaba a todo esto, tuve que aceptar celos desproporcionados, injustificados y con personas que nada tenían que ver con lo que estabas hablando. Tuve que aguantar reproches malintencionados delante de familia y amigos, tuve que aceptar que me levantaras la voz en plena calle o que me agarraras de forma maleducada, tuve que aceptar que me cayeran broncas por un me gusta de un ex hacia mi en redes sociales, cuando tu mismo le dabas a fotos a me gusta de chicas en bikini. Tuve que aceptar que pillaras mi dinámica de enfados: sabías que se me iba a pasar y que eras lo mas importante para mi y jugabas con ello, incluso en alguna ocasión llegaste a bromear mirando el reloj y diciendo: Cuanto tardarás en que se te pase. Así que en vez de ver cada discusión como algo malo que evitar, como un punto de inflexión para hablar cualquier tema y llegar a una solución por el bien y la felicidad de los dos, solo asentías y hacías caso omiso.
Me intentaste meter en una burbuja, para que nadie me pudiera tocar, ni avisar que tu me habías metido en una burbuja, siempre despreciando mi modo de ver la vida, siempre despreciando la opinión de mis amigas. Nunca te interesó que opinarán del tema, nunca quisiste que nadie me quitara la venda de los ojos respecto a ti, y aun asi, se han portado tan bien contigo, se han sentado ha razonar y ha intentar decirte todo el daño que me estabas haciendo. Mientras yo te integraba completamente en mi familia, mientras tu venias en navidad y me acompañabas en los funerales, te dedicaste a separarme completamente de tu entorno.
Mientras yo dejaba de realizar vacaciones y demás eventos, tu te dedicabas a marcharte días fuera y a disfrutar de la vida que son dos días.. Mientras yo nos trataba como un pack, donde no cabía uno, no cabíamos los dos. Me humillabas por comentarios en público y sacabas la mas mínima puntilla para poder desacreditarme, me arruinabas fiestas y dejabas en rídiculo por comportamientos infantiles y tu incapacidad para relacionarte socialmente. Jugaste con lo mucho que te quiso mi familia y eso no lo podré perdonar. Mientras llegabas tarde, yo fui siempre puntual, ya te lo dije en muchas ocasiones, para mi una persona vale, lo que vale su palabra. Nunca en estos meses te he visto valorar mi opinión, siempre has sido tu, tu y tu. Durante meses te roge, en muchas ocasiones llorando y completamente destrozada, que por favor, que cambiaras tu actitud, que volvieras a ser la persona que conocí, pero supongo que era tarde ya para esas cosas.
Durante meses he aguantado tantas cosas, tantas cosas que un dia me prometí no volver a aguantar que si yo fuera tu, ahora se me estaría cayendo la cara de vergüenza. 427 días después de que comenzara una historia de amor al principio preciosa.., tengo que darte una mala noticia, la persona que mas te quería en el mundo ha dejado de quererte por que llevas meses haciéndola infeliz.