miércoles, 2 de octubre de 2013

Y ya no me quedan sueños. Y joder, sin sueños no se puede vivir.

  • Lee: «Tengo que decirte algo, tengo que decírtelo ahora. Te quiero, me he enamorado de ti. Y creo que el mundo es un poco menos malo porque existes. Siento que quiero pasar contigo,,, compartir el resto de mi vida y todo eso, las palpitaciones, los nervios, el sufrimiento, la felicidad y el miedo. Quiero,,, deseo acariciarte a todas horas y quiero cuidar de ti y de tus hijas, e incluso buscarle un trabajo decente a tu marido y comprarte una casa digna que no tenga ruedas».
  • Ann: «Ten cuidado eso suena a clásico enamoramiento,,,».
  • Lee: «Estoy enamorado, clásicamente enamorado, con el clásico marido que está a punto de aparecer y la clásica tristeza que llega cada vez que te marchas con él, las lágrimas, los gritos y todo lo demás,,,».                                                                                                                              Mi vida sin mi.
Hace mucho que no escribo. La verdad que no hay mucho que escribir. Cuánto me gustaría comenzar con las historias de antes, con la historias, las cursiladas y las cosas bonitas. Me decía por lo bajo: Y para colmo cuanto más me dueles, más bonito te escribo. Ahora hay muchas cosas que duelen, pero muchas veces no me apetece escribir sobre lo mismo. Últimamente pienso mucho en la muerte..Ayer un chico de 23 años murió repentinamente por un ataque al corazón. Eso si que es una putada. Me contaron que su chica estuvo dos horas en el hospital llorando y solamente se reprochaba a sí misma el hecho de nunca haberle dicho te quiero, siempre lo he pensado y creo que es importante tomarte un tiempo para decirle a quienes quieres cuánto los quieres mientras puedan escucharte.


Cuando miras a una persona, cuando la miras de verdad puedes ver el 50% de lo que es. Querer descubrir el resto es lo que estropea las cosas.