lunes, 10 de febrero de 2014

Sólo el amor nos permite escapar y transformar la esclavitud en libertad.

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. No puedo cambiar tu pasado, ni tu futuro. Pero cuando me necesites, estaré aquí. No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos, pero los disfruto sinceramente contigo cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte y a ayudarte si me lo pides. Lo que queda detrás de nosotros, y lo que queda delante, son poca cosa comparada con lo que queda entre nosotros.

Gracias por existir, gracias. Gracias por fijarte en mi, por dejarme disfrutar de tu presencia, por mirarme y por hablarme. Gracias por dejarme soñar contigo, por hacerme vivir de ti, por provocar la ilusión que lleva tu nombre. Gracias por elegirme, elegirme para acompañarte, elegirme para caminar juntos por la vida, elegirme para sentir. Gracias por respirar, andar, mirar, hablar, despertar, sonreír, escuchar.... gracias por existir. Gracias y un millón de gracias por dejarme amarte. 

Porque desde que apareciste mi vida entera ha cambiado. Empecé a acostumbrarme a llevar una sonrisa amplia y constante , a ver las cosas desde un prisma más optimista y creer en el futuro.
Gracias porque en cuanto apareciste ante mi pude comprender el significado de las emociones intensas, me recargué con tu fuerza, me llené de ilusiones y me descubrí dentro de este mundo, que hasta entonces había sido hostil. En ese momento entendí cuál era el verdadero motor de mi vida, lo que me impulsaba a seguir adelante.
Gracias, amor, por todos esos momentos inolvidables, por los recuerdos felices y hasta por los que no son tan felices, pero igualmente verdaderos; por las confidencias, por las risas, por las caricias y por los besos; por haber despertado mi piel a las sensaciones más placenteras.
Gracias también por enriquecerme tanto con tus vaivenes, por mantener mi corazón en forma y por darle un descanso a mi cerebro. Y me gustaría agradecerte, amor, que me hayas enseñado a compartir, a dejarme llevar y mostrar lo mejor de mí. Pero sobre todo, te doy las gracias por enseñarme a ser feliz



Te quiero Ger - estas palabras contienen toda mi vida.

lunes, 3 de febrero de 2014

Esa es una bonita respuesta.


En el fondo hay cosas que nunca llegarás a decir por miedo. En realidad todos somos un poco cobardes cuando se trata de decir algo que nos importa demasiado.Que las cosas que importan de verdad,son las que se dicen con una mirada, un gesto, una sonrisa... Hasta hay veces que sin tener lo que quieres, te da miedo perderlo.Pero no vale la pena forzar las cosas, todo ocurre cuando menos te lo esperas, como por arte de magia, para bien o para mal, te das cuenta de que nada depende de tí, que también depende de otros, eso hace que la vida sea tan curiosa.Que las cosas no tienen valor por sí solas, serán importantes en la medida que tú les des importancia.


Einstein tenía razón: el tiempo se mueve a diferentes velocidades.

There are certain things in life where you know it's a mistake but you don't really know it's a mistake because the only way to really know it is a mistake is to make that mistake and look back and say, "Yup, that was a mistake". So really, the bigger mistake would be to not make the mistake because then you'll go your whole life not really knowing if something is a mistake or not. And damn it, I made no mistakes. I've done all of this: my life, my relationship, my career mistakes-free. Does any of this make sense to you?

HIMYM